Luego de casi una década de escuchar sobre la importancia de los datos en el futuro, en cátedras universitarias, charlas con expertos y congresos, hoy tenemos la certeza que los datos son oro y están empezando a ganar valor en el presente y lo tendrán en el futuro. Las buenas prácticas en el uso de los datos vienen dando sus frutos al permitirnos tomar decisiones más acertadas, generar innovación, hallar la cura de enfermedades, anticiparse a acontecimientos, entender fenómenos sociales y un sin número de aplicaciones y beneficios en el campo de los negocios, la medicina y las políticas sociales. Casos como el de Google, Facebook, Amazon y Netflix, por mencionar algunos, son muestra de ello y ya han generado valor no sólo a consumidores sino también a inversionistas.

Las empresas de hoy, grandes o pequeñas, gracias a los avances tecnológicos, el computador, la Internet, el correo electrónico, los sensores, las páginas web, las redes sociales, los dispositivos móviles, las aplicaciones y ahora, con la llegada del Internet de las cosas, están generando grandes cantidades de datos en el desarrollo de sus actividades, los cuales van creciendo con el tiempo, en volumen, variedad y velocidad; que combinadas con la información externa disponible conforman los grandes datos (Big Data). ¿cómo pueden las empresas obtener provecho de sus datos?, ¿Cómo se preparan para absorber tanta información?, y lo más importante, ¿cómo vincular los análisis realizados en el proceso de toma de decisiones?

Algunos pensarían rápidamente que para alcanzar estos objetivos las empresas deben contar con todo un equipo de Tecnología de la Información (TI), con desarrolladores, matemáticos y estadísticos, o un equipo de científico de datos, que cuente con las herramientas tecnológicas necesarias. Aunque esto es cierto, suena aterrador e inalcanzable para muchas empresas, debido a la escasez del recurso humano con las habilidades requeridas, los costos de la infraestructura, la tecnología y la operación. Adicional, es importante tener presente la relación costos beneficio sobre todo cuando se trata de contar con la capacidad suficiente para brindar apoyo a los diferentes equipos de trabajo y la verdadera frecuencia de uso que estos le darán a la información suministrada.

Para aquellas empresas que deseen iniciar un proyecto que les permita aprovechar el potencial de sus datos y que el uso de estos realmente permee cada una de las actividades desarrolladas por sus equipos de trabajo, pueden iniciar con un proceso por fases, donde cada fase brindará los requerimientos y la información necesaria para la fase siguiente. Reduciendo la necesidad de inversión inicial y los riesgos de implementación. Lo más importante, antes que nada, es contar con la convicción del director general de la empresa, quien será en el mayor promotor de la iniciativa como la persona al final de la cadena de uso de los datos, al recibir los reportes y el conocimiento por parte de sus equipos de trabajo.

El objetivo principal es promover la cultura del uso de los datos, para esto se debe lograr que las personas de la empresa involucren dentro de su proceso de toma de decisiones el uso de los datos. Esta es la clave para el éxito del proceso, es lo que realmente genera valor a los datos y beneficios reales en la toma de decisiones. De nada sirve contar con toda la tecnología, con los equipos de apoyo sino se cuenta con la cultura. Promover la cultura del uso de los datos permitirá convertir a la empresa actual en una empresa guiada por los estos, que le asigne mayor importancia a los datos y la experiencia, más que por la intuición.

Estudio del MIT center Digital Business dice: “Las empresas que apoyan sus decisiones en datos presentan un crecimiento en la productividad del 4% y, un 6% en sus beneficios con respecto a las empresas que basan sus decisiones en la intuición”

10 retos a los que se enfrentan las empresas en el proceso:

  1. Conectar equipos de trabajo desconectados que desconocen las actividades, investigaciones, información y conocimientos existentes.
  2. Mejorar las habilidades y competencias en la preparación y análisis de datos.
  3. Garantizar la calidad de los datos y su almacenamiento, evitar los silos por áreas.
  4. Crear un sistema de flujo de información o mejorar deficiencias.
  5. Crear canales para compartir información, experiencias y conocimientos.
  6. Flexibilizar las políticas de gobernabilidad de los datos.
  7. Promover la cultura de datos en los procesos de planeación y toma de decisiones.
  8. Adopción de herramientas tecnológicas para el análisis y visualización de datos.
  9. Crear o implementar metodologías para la construcción de indicadores.
  10. Implementar tecnologías e infraestructura para la administración y transferencia de datos.

Aunque promover la cultura de los datos, crear los equipos de trabajo adecuados, integrar datos de diferentes áreas y fuentes para analizarlos y alcanzar altos niveles de compartición de resultados es más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, esta es una tarea que las empresas deben emprender más pronto que tarde.

¿Qué opinas?, cuéntanos ¿cómo se vive el uso de los datos en tu empresa?

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